La primera dama de la República, Raquel Arbaje, destacó la importancia de las alianzas público-privadas como herramienta fundamental para impulsar iniciativas sociales y garantizar asistencia a los sectores más vulnerables del país, luego de la eliminación del Despacho de la Primera Dama mediante decreto presidencial en agosto de 2020.
Durante un encuentro organizado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana, Arbaje explicó que, tras la desaparición de la estructura institucional que durante casi dos décadas funcionó como soporte operativo de la Primera Dama, ha sido necesario crear nuevos mecanismos de acción social enfocados en la cercanía con la ciudadanía y en la colaboración con el sector privado.
La esposa del presidente Luis Abinader sostuvo que las alianzas entre el Estado y las empresas privadas no representan únicamente una vía de financiamiento, sino una estrategia de corresponsabilidad social para enfrentar los grandes desafíos nacionales.
“Ningún país alcanza el desarrollo sostenible sin una sólida alianza entre el sector público y privado”, expresó Arbaje durante su intervención, al tiempo que reconoció que el Gobierno tiene la obligación de garantizar derechos y servicios básicos, aunque admitió que existen limitaciones presupuestarias y operativas que dificultan llegar con rapidez a todos los sectores.
En ese sentido, explicó que ha optado por administrar de manera eficiente los recursos asignados desde el Presupuesto General del Estado y fortalecer la cooperación con empresarios, organizaciones comunitarias y representantes de la sociedad civil.
Uno de los principales proyectos impulsados bajo esta modalidad es “Uniendo Voluntades”, iniciativa orientada a canalizar ayudas y coordinar esfuerzos solidarios para atender solicitudes de ciudadanos y organizaciones sociales en distintas comunidades del país.
Arbaje recordó además que, incluso antes de llegar al Gobierno, conversaba junto al presidente Abinader sobre la necesidad de construir una estructura de apoyo social más sencilla y humana, alejada del modelo tradicional que operaba como un ministerio.
“Yo quería tener una estructura cercana, canalizadora, modesta, que escuchase a la gente”, manifestó la primera dama ante empresarios y representantes de diversos sectores presentes en el evento realizado en el hotel Embajador.
Durante el conversatorio, Arbaje también abordó la situación del sistema educativo dominicano y aseguró que la Asociación Dominicana de Profesores ha influido en la lentitud de los procesos de transformación educativa impulsados por el Gobierno.
A juicio de la primera dama, la politización del gremio magisterial representa uno de los principales obstáculos para avanzar con mayor rapidez en las reformas del sistema educativo público.
“Cuando dejemos de politizar ese gremio, vamos a avanzar mucho más rápido”, afirmó de manera enfática al responder preguntas formuladas por Francesca Rainieri.
La representante del empresariado había cuestionado previamente cómo garantizar el éxito de una reforma educativa en medio de problemáticas persistentes como las interrupciones de docencia, debilidades en la gobernanza escolar y los desafíos relacionados con la calidad del aprendizaje.
Pese a sus críticas hacia el funcionamiento de la ADP, Arbaje dejó claro que respalda la existencia y el rol de los sindicatos dentro de una sociedad democrática, aunque insistió en que la educación dominicana requiere mayor enfoque técnico y menos confrontación política para lograr avances sostenibles.